Paredes moradas, mobiliario negro, sin puertas ni ventanas.. pero estaba dentro de aquel habitáculo. Se hallaba sentada en el espaldar de una silla de plástico con su peor vestido, el más viejo y agujereado que encontró en el armario. Descalza, poniéndose alfileres entre los dedos; desenrreda su pelo de la corona de espinas... ya está lista.
Ha comenzado la inundación.. lenta y fría; poco a poco va escondiendo los azulejos del piso mientras sube de nivel. Ya con el agua por las rodillas, juega con ella dibujando figuras cardiáceas en su turbia transparencia. Sonríe cuando ve que sus dibujos no permanecen mientras tararea una canción cuando el agua ya le llega al cuello.
A pesar de que está vestida con arapos, su rostro es como el de una niña pequeña.. inocente, ingenua, pura. Ella misma lo ha consentido. Es feliz con su decisión.. tiene que serlo. Así que no te preocupes por ella, no llegará a ahogarse nunca. Quizá sienta frío algunas veces y necesite ser arropada por un alma amiga, día tras día sufrirá hipotérmia... pero aún así no sientas lástima por ella. Es el precio que ha tenido que pagar tras año y medio de máscaras de acero.. por ocultar un sucio secreto. Uno que tiene tan poca importancia que sería absurdo destaparlo, pero aún así sigue siendo un secretito travieso.
Ironías de la vida.. y ésta es especialmente simpática =) .
domingo, 23 de mayo de 2010
domingo, 16 de mayo de 2010
Bajo las grietas
Junto con la melodía lacrimógena de un saxo, cerraba los ojos una vez más. Una fría brisa le descubría una lágrima atrevida que logró despistar a su tez mientras caía por ella. La apartó de su mejilla como si quisiera evaporarla y no dejar rastro de ella, pero a esta última se le suman otras muchas... tantas que su cara se arruga en un intento fallido de ocultarlas bajo las grietas.
Sus manos temblorosas intentan esconder semejante llanto sin entender por qué ha pasado. La humedad se asienta en las recién invitadas a la tragedia pero no tienen demasiada capacidad y acaban por dejar caer las miles de lágrimas hacia sus piernas; hasta ahora tranquilas y agenas a lo que sucedía. Preocupadas, hicieron que se pusiera de pie con firmeza y paso a paso, la llevaron hasta el hombro más cercano aún con las manos en el rostro. "No importa cuánto tiempo gastes en llorar, mientras lo hagas en solitario es como si volvieras a empezar".
Irrompibles las palabras dichas por su propia cabeza. Parece imposible que la misma que la hace distorsionarse ante el espejo, sea la que le dé ánimos de olvidarse de todo. Qué injusta puede llegar a ser. Pero es igual, es otro día gris que hoy se ha vuelto negro. Mañana seguirá siendo gris, sí.. pero con intenciones de blanco; aunque debajo de su sonrisa se estén pintando de negro las paredes del corazón.
sábado, 8 de mayo de 2010
Autodestrucción
La idea de cambiar de vida se hace apetitosa por momentos. Nada es distinto, pero a la vez todo ha cambiado. Todos sufrimos metamorfosis a lo largo de nuestra existencia; unas nos satisfacen, otras no...
Cuando sentimos que todo está al revés o que incluso vivimos la vida de otro, nos abandonamos a la nada. El pesimismo se vuelve roca y además, verdugo que golpea nuestra espalda con la fusta de nuestros pensamientos más destructivos.
Al principio se sangra tinta, la que se ha desperdiciado escribiendo palabras de amor. Luego las carcajadas se hacen evidentes en el rostro mientras los ojos lloran por el tiempo perdido. Ya hemos dado un paso... todavía quedan muchos... quizá demasiados.
Una lágrima caída ha llegado hasta nuestro abdomen, corrompiendo la piel de lo ácida que se ha vuelto. Del dolor, contemplamos a nuestro particular torturador e imploramos clemencia... ahora los latigazos son más fuertes.
Han pasado los años y la costumbre ha hecho suaves los golpes, aunque algunas veces castiga con más intensidad para que no olvidemos que está presente... que no se ha marchado.
domingo, 2 de mayo de 2010
Intento de prosperar
Nieva.. Hace frío y los copos se asientan en su complicada cabeza. Mientras cierra los ojos, se puede escuchar como las demás almas de esta habitación emprenden un nuevo viaje sin ella.. Sólo puede permitirse esconderse debajo de sus finas sábanas y observar cómo ella se queda atrás mientras todos los demás avanzan.
Cuando los aullidos de sus pesadillas se apagan, sale de su habitáculo. Aún le queda algo de dignidad. Levanta la vista y ante ella hay un largo camino que parece fácil de atravesar, pero no es así. Lo rodea un frondoso bosque donde sólo hay maleza y árboles con espinas..
Hoy se sentía valiente y aunque está encadenada a su pasado, se despoja de todo complejo de inferioridad y corre en busca de un nuevo horizonte.. no hay más alternativas.
Una vez dentro, la confusión se hace plomo.. Cansada y magullada por correr entre las espinas, vuelve la vista atrás pero ya no reconoce el tramo recorrido; lo único que queda es avanzar. Traga saliva, cierra los ojos una vez más y decidida, emprende de nuevo su camino. Ahora los grilletes tiran y hacen daño.. no quiere seguir, el dolor es demasiado fuerte y la hace caer por muchas veces que se levante. El barro hace que el suelo sea inestable, ya no existe firmeza alguna y es arrastrada por la tirantez de sus cadenas al abismo. Manchada hasta los codos intenta sacar fuerzas para salir del hoyo que casi la sepulta, pero no son suficientes.. otro día más perece en su intento de prosperar.
Cuando los aullidos de sus pesadillas se apagan, sale de su habitáculo. Aún le queda algo de dignidad. Levanta la vista y ante ella hay un largo camino que parece fácil de atravesar, pero no es así. Lo rodea un frondoso bosque donde sólo hay maleza y árboles con espinas..
Hoy se sentía valiente y aunque está encadenada a su pasado, se despoja de todo complejo de inferioridad y corre en busca de un nuevo horizonte.. no hay más alternativas.
Una vez dentro, la confusión se hace plomo.. Cansada y magullada por correr entre las espinas, vuelve la vista atrás pero ya no reconoce el tramo recorrido; lo único que queda es avanzar. Traga saliva, cierra los ojos una vez más y decidida, emprende de nuevo su camino. Ahora los grilletes tiran y hacen daño.. no quiere seguir, el dolor es demasiado fuerte y la hace caer por muchas veces que se levante. El barro hace que el suelo sea inestable, ya no existe firmeza alguna y es arrastrada por la tirantez de sus cadenas al abismo. Manchada hasta los codos intenta sacar fuerzas para salir del hoyo que casi la sepulta, pero no son suficientes.. otro día más perece en su intento de prosperar.
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