Siempre pensando en los demás, incluso en los que no la han nombrado más de dos veces. Siempre comparándose o intentando ser tan interesante como sus amigos a los que a veces imita en su forma de ser para sentirse alguien. Y es que muchas veces no sabe dónde empieza a ser ella y dónde terminan sus espejismos de doble cristal. Estando sentada en frente de la televisión intuye que toda su vida se basa en eso; en sostenerse los párpados con pinzas de acero inoxidable para absorver todo lo que ve y dejar de lado lo que siente.
Alguien que repudia sentir. Son demasiadas las veces que se a precipitado para luego no conseguir nada. Al fin y al cabo nunca ha hecho más que mirar y ser espectadora de su propia vida que infinidad de veces ha dejado que los demás la vivan por ella. Se ha convertido en polvo sucio al que nadie le presta mucha atención, ¿para qué? Si las aguas de este mar le dan escalofríos y la sal escuece todo símbolo de lucha interior. ¿Para qué? Si cuando busca ayuda se encierra en un callejón sin salida oscuro y maloliente. ¿Para qué? Si poco a poco se va cabando su propia tumba que nunca recibirá flores frescas después de año y medio de penumbra.
Despojo humano al que no se merece que la llamen persona cuerda o sana. Estorbo considerable que no sirve para nada ni siquiera para hacer bulto en una lista de nombres. Peste que espanta todo cuanto quiere o le interesa sólo por ser como es y aún así lo que piensa es que la humanidad es imbécil. La sociedad cruel de los que muchos se quejan fue creada por ellos mismos, una sociedad superficial de la que está bastante cansada. Ellos, nosotros, todos hemos creado esos espejismos de doble cristal por los que vemos la vida de los demás para luego mirar hacia atrás y compararlas con la nuestra y así imitar o rectificar lo que hemos hecho mal a partir de esos espejismos. Espejismos que no son propios de ella, espejismos transparentes que nadie ve hasta que se sienten lo suficientemente invisibles.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
2º plano
Protagonista viviente de tus propias mentiras que has estado toda tu vida inventando cuentos para poder dormir.
Tú que construyes una fantasía desde que entras en tu habitación y te asustas cuando compruebas que allí sólo estás tú, te refugias en tu propio mundo creado con lápices de colores para no ver la realidad que te encadena a seguir viva.
Crees y deseas que la mentira se apodere de tu vida y olvidar de algún modo todo lo que te hace mal.
No te gusta lo que ves y por eso cambias tu vida en esta ilusión frágil y delicada donde tus recuerdos son de otros y te inventas los tuyos propios.
Marioneta que luchó para deshacerse de los hilos que la mantenían presa y que ahora perdió la perspectiva de su camino. Indecisa, coges aguja e hilo y coses de nuevo tus manos al yugo de tu desesperación. No puedes vivir a su lado pero tampoco puedes prescindir de su protección. Mantienes esta relación amor-odio que tú misma has creado como si fuera culpa de otro. Y no, sabes que no es cierto.
Las lágrimas podrían caer de tus ojos pero en su lugar sólo quedan dos botones del color del asfalto que lo único que ven es mentira y dolor. Tu boca podría gritar pero te la has cosido con el hilo del miedo, el miedo a desfallecer en el intento de encontrar una respuesta acertada. Te conformas con tu situación, no puedes aspirar a más. Tu posición está en 2º plano pero no te importa. Sabes que todos lo saben y saben que tú estás ahí, aguantando el tipo cada vez que los comentarios tocan fibras sensibles y sin embargo no obtienes ninguna satisfacción a cambio. Todo lo que soportas día a día no te sirve para nada salvo desear ser otra. Tú misma te das látima porque a pesar de todo, sólo con estar a su lado te conformas. Puta masoquista...
Tú que construyes una fantasía desde que entras en tu habitación y te asustas cuando compruebas que allí sólo estás tú, te refugias en tu propio mundo creado con lápices de colores para no ver la realidad que te encadena a seguir viva.
Crees y deseas que la mentira se apodere de tu vida y olvidar de algún modo todo lo que te hace mal.
No te gusta lo que ves y por eso cambias tu vida en esta ilusión frágil y delicada donde tus recuerdos son de otros y te inventas los tuyos propios.
Marioneta que luchó para deshacerse de los hilos que la mantenían presa y que ahora perdió la perspectiva de su camino. Indecisa, coges aguja e hilo y coses de nuevo tus manos al yugo de tu desesperación. No puedes vivir a su lado pero tampoco puedes prescindir de su protección. Mantienes esta relación amor-odio que tú misma has creado como si fuera culpa de otro. Y no, sabes que no es cierto.
Las lágrimas podrían caer de tus ojos pero en su lugar sólo quedan dos botones del color del asfalto que lo único que ven es mentira y dolor. Tu boca podría gritar pero te la has cosido con el hilo del miedo, el miedo a desfallecer en el intento de encontrar una respuesta acertada. Te conformas con tu situación, no puedes aspirar a más. Tu posición está en 2º plano pero no te importa. Sabes que todos lo saben y saben que tú estás ahí, aguantando el tipo cada vez que los comentarios tocan fibras sensibles y sin embargo no obtienes ninguna satisfacción a cambio. Todo lo que soportas día a día no te sirve para nada salvo desear ser otra. Tú misma te das látima porque a pesar de todo, sólo con estar a su lado te conformas. Puta masoquista...
sábado, 12 de diciembre de 2009
Mi propia celda
He tenido unas conversaciones conmigo misma un tanto duras, pero realistas. Unas conversaciones que he escuchado rodeada de pañuelos usados y lágrimas caídas.
Descubrí que a parte de que sigo siendo gilipollas, necesito desahogarme. Llevo un par de semanas que lloro casi por cualquier cosa, estoy demasiado sensible para como soy realmente. Me siento debilucha y sin ánimos de nada, ni siquiera para comer o para levantarme de la cama.
Aunque no se lo crean, también me canso de mí misma; de estar siempre con el mismo tema metido en la cabeza y con ello aburrirles a ustedes con mis tan "alegres" monólogos. Por eso me he encerrado en mi propia celda, tragándome la llave que abre la cerradura y sin embargo cuento los días que me quedan para poder salir de ella.
Pero no se preocupen. Ya tengo preparada mi función teatral en la que actuo sin guión. Voy improvisando mis emociones y de momento me está yendo bien, incluso parezco feliz. Pero tan sólo es una careta que está sucia y desgastada de tanto usarla...
Descubrí que a parte de que sigo siendo gilipollas, necesito desahogarme. Llevo un par de semanas que lloro casi por cualquier cosa, estoy demasiado sensible para como soy realmente. Me siento debilucha y sin ánimos de nada, ni siquiera para comer o para levantarme de la cama.
Aunque no se lo crean, también me canso de mí misma; de estar siempre con el mismo tema metido en la cabeza y con ello aburrirles a ustedes con mis tan "alegres" monólogos. Por eso me he encerrado en mi propia celda, tragándome la llave que abre la cerradura y sin embargo cuento los días que me quedan para poder salir de ella.
Pero no se preocupen. Ya tengo preparada mi función teatral en la que actuo sin guión. Voy improvisando mis emociones y de momento me está yendo bien, incluso parezco feliz. Pero tan sólo es una careta que está sucia y desgastada de tanto usarla...
domingo, 6 de diciembre de 2009
La cruda realidad
¿Sabes lo que realmente te pasa? No soportas ni un segundo más seguir sola. Estás cansada de esperar ese "te quiero" que nunca va a llegar y menos de sus labios. ¿Lo sabes, verdad? Pues asúmelo. No puedes tener esperanzas. Tus sueños y pensamientos están en tu imaginación, de donde nunca deben salir. Trágatelos y ahógate en lágrimas, es lo mejor.
Admítelo, a nadie le importas más que a ellos mismos. Quiérete un poco y ten algo de orgullo. Olvídalo. Total, ¿qué te ha dado? ¿Algunos momentos inconscientes? No te conformes con eso. Él ni siquiera lo hizo con intención alguna, fueron sólo una simple chorrada más. Ésa es la cruda realidad y ya va siendo hora de que la asumas del todo de una vez. Duele, sí. Pero es la verdad y tienes que vivir con ello. Sé que va a ser duro verlo casi todos los días. Sé que eso lo dificultará todo. Sé que cada palabra "inocente" que diga, hará una pequeña grieta en tu corazón. Sé que joderá y mucho, pero ser fuerte es tu próxima meta y vas a llegar a ella con ganas de superarte. Superarás este bache.
Y ahora que estás abatida, escribiendo sin descanso para desahogarte sin tener que derramar ninguna lágrima, también sé que no harás caso. Volverás a tener esperanzas por mucho daño que te hagan ahora mismo. Volverás a sentir cada roce. Volverás a dedicarle cada latido. Volverás a llorar por su ausencia. Volverás a mirarlo a escondidas. Volverás a recordar esos momentos y sonreirás. Volverás a ser imbécil, estúpida y débil. Volverás a caer. Y seguirás cayendo hasta que no lo veas, hasta que no lo toques ni escuches su voz nunca más. Ésa es la cruda realidad.
Admítelo, a nadie le importas más que a ellos mismos. Quiérete un poco y ten algo de orgullo. Olvídalo. Total, ¿qué te ha dado? ¿Algunos momentos inconscientes? No te conformes con eso. Él ni siquiera lo hizo con intención alguna, fueron sólo una simple chorrada más. Ésa es la cruda realidad y ya va siendo hora de que la asumas del todo de una vez. Duele, sí. Pero es la verdad y tienes que vivir con ello. Sé que va a ser duro verlo casi todos los días. Sé que eso lo dificultará todo. Sé que cada palabra "inocente" que diga, hará una pequeña grieta en tu corazón. Sé que joderá y mucho, pero ser fuerte es tu próxima meta y vas a llegar a ella con ganas de superarte. Superarás este bache.
Y ahora que estás abatida, escribiendo sin descanso para desahogarte sin tener que derramar ninguna lágrima, también sé que no harás caso. Volverás a tener esperanzas por mucho daño que te hagan ahora mismo. Volverás a sentir cada roce. Volverás a dedicarle cada latido. Volverás a llorar por su ausencia. Volverás a mirarlo a escondidas. Volverás a recordar esos momentos y sonreirás. Volverás a ser imbécil, estúpida y débil. Volverás a caer. Y seguirás cayendo hasta que no lo veas, hasta que no lo toques ni escuches su voz nunca más. Ésa es la cruda realidad.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Discusión a tres bandas.
- Esta mañana has abierto los ojos de una forma que me es familiar. Sin embargo, hacía tiempo que no la veía.. ¿Acaso volviste a soñar con él?.. Como veo que me ignoras y no te atreves siquiera a mirarme, deduzco que sí; lo has vuelto a hacer. ¿No te dije que estaba terminantemente prohibido soñar ese tipo de cosas?.. Está bien. Sé que no es tan fácil. Tampoco hace falta que me mires con esa mirada furtiva. Al fin y al cabo no es culpa mía, es culpa de estos dos.
- ¡Claro que no es culpa mía! Yo no fui quien se enamoró perdidamente. Yo soy el primero que no quiere pensar ni soñar este tipo de cosas. Además, en este lugar soy el único que ha puesto criterio sobre el asunto y, por lo tanto he sido el único que ha intentado olvidarlo. No como éste que es débil en cuanto se acerca y en seguida pierde los papeles y se olvida de todo lo que había conseguido hasta ahora. Fue él quien volvió a echarlo todo a perder. Es su culpa.
- No, no. Culpa mía no es. Yo no te obligo a pensar en él por muy feliz que me sienta a cada mínimo de atención o afecto. Yo no soy el que, aún sabiendo que le estás haciendo daño a esta chica, piensas en el amor sin reparo alguno. Yo por lo menos le doy un sentimiento muy bueno y apreciado por todos los seres de este mundo. ¿Ustedes qué le dan? Sólo le dan dolor y sufrimiento al decirle que debe reprimir sus sentimientos. Con eso sólo van a conseguir que sea desgraciada para siempre. Por eso no es justo que me echen la culpa a mí.
[¡¡...Pero tú... ...Solo quiero... ...La culpa...!!] .......... -.-"
Gritos y más gritos. Nunca darán su brazo a torcer. Y por supuesto, nunca admitirán que la culpa es de los tres. Los tres por igual. El corazón por ser tan enamoradizo e imbécil por aferrarse a una ilusión para sentirse completo. La mente por hacerme pensar en él al mismo tiempo que me prohibe hacerme ilusiones. Y la conciencia por reprocharme el amor que siento sin dejar de decirme que es un sentimiento precioso. Y ¿saben? Ya estoy cansada de tener que escuchar sus gritos cada vez que despierto. Ya no aguanto más esta agonía. Me rindo.
- ¡Claro que no es culpa mía! Yo no fui quien se enamoró perdidamente. Yo soy el primero que no quiere pensar ni soñar este tipo de cosas. Además, en este lugar soy el único que ha puesto criterio sobre el asunto y, por lo tanto he sido el único que ha intentado olvidarlo. No como éste que es débil en cuanto se acerca y en seguida pierde los papeles y se olvida de todo lo que había conseguido hasta ahora. Fue él quien volvió a echarlo todo a perder. Es su culpa.
- No, no. Culpa mía no es. Yo no te obligo a pensar en él por muy feliz que me sienta a cada mínimo de atención o afecto. Yo no soy el que, aún sabiendo que le estás haciendo daño a esta chica, piensas en el amor sin reparo alguno. Yo por lo menos le doy un sentimiento muy bueno y apreciado por todos los seres de este mundo. ¿Ustedes qué le dan? Sólo le dan dolor y sufrimiento al decirle que debe reprimir sus sentimientos. Con eso sólo van a conseguir que sea desgraciada para siempre. Por eso no es justo que me echen la culpa a mí.
[¡¡...Pero tú... ...Solo quiero... ...La culpa...!!] .......... -.-"
Gritos y más gritos. Nunca darán su brazo a torcer. Y por supuesto, nunca admitirán que la culpa es de los tres. Los tres por igual. El corazón por ser tan enamoradizo e imbécil por aferrarse a una ilusión para sentirse completo. La mente por hacerme pensar en él al mismo tiempo que me prohibe hacerme ilusiones. Y la conciencia por reprocharme el amor que siento sin dejar de decirme que es un sentimiento precioso. Y ¿saben? Ya estoy cansada de tener que escuchar sus gritos cada vez que despierto. Ya no aguanto más esta agonía. Me rindo.
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