domingo, 24 de enero de 2010

¿Error o acierto?

Oportunidades opacas metidas en una botella de cristal; las puedes ver pero es muy difícil alcanzarlas si no decides romper la botella. Tus dos opciones se hacen incompatibles una con la otra y tendrás que elegir. Si no rompes la botella, dejarás pasar oportunidades que quizás jamás vuelvas a tenerlas tan al alcance de la mano. En cambio si la rompes y coges esas oportunidades con desición y aplomo, puede que los cristales rotos impacten contra gente inocente.
¿Error o acierto? Dilema que sólo resolverás si decides jugar, apostar y arriesgar.

jueves, 7 de enero de 2010

Mariposas de alambre y ceniza

Un amanecer de color azul. Una flor que echa raíces en los labios sedosos de una mujer. Lunas cuadradas pintadas de naranja. Un arma que dispara hojas de papel, escritas con palabras alentadoras. Lápices de plastilina que dibujan cuán es de moldeable la mente humana. Mariposas hechas de alambre y ceniza. Aliviar el dolor con alfileres de plata. Horas en retroceso. Hombres y mujeres hechos de arena líquida. Aviones que viajan bajo el mar con las olas a su favor. Sueños que se pueden guardar en cajas invisibles. Sábanas de cristales rotos. Sombras con luz propia, vagan por las calles. Paraguas cubiertos con grandes agujeros de burbujas violetas. Plátanos del sabor de la manzana, manzanas con sabor a kiwi. Árboles de oro, lluvia de cobre. Flechas de fichas de ajedrez. Una brisa que canta una nana a los polluelos del nido. Dados de colores convertidos en ojos ciegos. El amor verdadero.

lunes, 4 de enero de 2010

Lágrimas ácidas

Abre los ojos una noche más. Ya es hora de levantarse de su profundo sueño que ha durado una década. El paso del tiempo ha dejado huella en el espacio recorrido; en el cuerpo habitado. Pelo, uñas, mugre... todo ha aumentado desde el último soplo de vida despierta y cuerda, ahora no es el mismo ser que era antes. Ahora puede que un alma desconocida haya desobedecido sus órdenes e ignorado toda clase de venganza para poseer su demacrado cuerpo nuevamente en pie.

Su primera hazaña fue mirarse en el espejo roto de su habitáculo, con ello comprendió lo que representaba su reflejo. Pudo leer entre las grietas del frágil cristal que su verdadero enemigo yacía en su interior y que en cualquier momento podría destruirla. Conocía todos sus secretos, sus virtudes y defectos... todo.

Manteniéndose frente a aquel espejo, nunca dijo palabra acerca de rendirse. Si el polizón que se había colado en su cuerpo lo sabía todo de ella, ella también de él. Enfurecido, sus ojos olvidaron sus colores natales para fundirse con el rojo y el negro, sentenciadores de una vida de masacre. "No tengo nada que perder. No más aún." Con estas palabras atravesó el cristal con la mano derecha y logró coger por el cuello a sus problemas, los que la ahogaban día tras día antes de envenenarse con sus lágrimas ácidas y caer dormida en un profundo sueño del que despierta década tras década, sin excepción. Acontecimiento que se repite una y otra vez como una maldición de alguien inmortal. Un final infinito para un alma infinita.

viernes, 1 de enero de 2010

Patético

Miradas vacías o quizá perdidas entre los pétalos negros de una rosa marchita. En aquel jardín donde solo había insertidumbre por saber quién sería la próxima víctima de las espinas afiladas cubiertas de sangre fresca. Alma poderosa e inexistente que vaga por las calles buscando luz propia jamás encontrada y que quizá se canse de hayarla.

Tirados en el suelo frío, con la vista fija en el techo que se agrieta sobre ellos, con las manos húmedas y cansadas de tanto señalar, con la vista inexplicablemente cuerda ante el humo del suave y ligero tóxico de su ventana cerrada, con la vida en un péndulo de madera.

Sin saber cuánto sol hará mañana, beben sin descanso, ¿para qué lamentarse si ya no hay nada por lo que alzar la vista hacia el cielo? Terminará lloviendo, como siempre. Sea aquí o más allá de la verja que limita nuestra vereda, acabará lloviendo como todos los fines de semana de todos los meses del año. Llevar el protector paraguas es una opción casi inhumana si sabemos que no nos importará o si lo creemos; porque la vida de alguien casi oscuro y solitario no es fácil. Se tiene que tener cuidado de no mezclarse con el pateticismo del mundo pero tampoco con lo formal del momento. Y aún así vuelve a ser patético.