Abres los ojos... No sabes dónde estás... No recuerdas nada de lo sucedido... Miras a tu alrededor con la esperanza de poder entender lo que esta pasando... Estás atado al suelo, sin ninguna posibilidad de movimiento... Estás asustado... No entiendes nada... No sabes el por qué de todo esto...
Entonces oyes unos pasos de fondo... Temes por tu vida e intentas escapar, pero es imposible.. Las cadenas y los grilletes que te atrapan, hacen heridas en tus muñecas y en tu pecho descubierto...
Aquellos pasos se van haciendo cada vez más grandes.. Tu verdugo se acerca.. Pero no puedes gritar.. Un pequeño pañuelo negro te sella la boca y eso hace que los alaridos sean inútiles en este sótano.. Y mientras sigues luchando por escapar, tu verdugo ya está en esta habitación.. Tus ojos se abren del desconcierto.. No te esperabas algo así.. No esperabas que la causante de todo fuese yo...
Me acerco a ti mientras te resistes para salir de allí.. Me pongo detrás de ti, apoyada en tu espalda.. Así puedo oir tu respiración agitada y también el temblor que recorre tu cuerpo...
Oscurece y la luna llena me da permiso para mostrar mi verdadera apariencia.. Me miras y logras ver mis afilados colmillos y mi mirada sedienta.. Te atemorizas, entras en pánico pero un leve susurro mío basta para que dejes de gritar.. Despacio te quito la mordaza que aprisionaba tus labios y aunque sabes que voy a beber de ti no consigues emitir sonido alguno..
Sientes mi aliento en tu cuello y tu respiración se agita más y más mientras pruebo tu piel con mis labios.. Vuelves a resistirte pero con un sutil agarre logro que permanezcas inmóvil, deduciendo tu destino...
Y por fin te muerdo.. Tapo tu boca con una de mis manos para ahogar tus súplicas; para ahogar tu dolor...
Al fin lo que tanto anelaba.. Estoy bebiendo tu sangre.. Sangre que recorrerá el interior de mi cuerpo.. Sangre que hará que lata este corazón que palpitará por ti siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario